Tus valores deciden antes que tú

Las decisiones más difíciles no siempre son entre algo bueno y algo malo. Muchas veces son entre dos cosas que también importan.
Imagina que recibes una oportunidad profesional atractiva.
Mejor sueldo. Más responsabilidad. Un nombre importante en tu currículum.
Pero también significa menos tiempo con tu familia, jornadas más largas y dejar en pausa un proyecto que quieres construir.
Las dos opciones tienen sentido.
Aceptar puede representar crecimiento y seguridad.
Rechazar puede proteger tu libertad y tu tiempo.
El problema no es que una alternativa sea correcta y la otra equivocada.
El problema es que dos valores importantes están compitiendo entre sí.
Y cuando no sabes cuál ocupa el primer lugar, cualquier decisión puede dejarte con la sensación de haber elegido mal.
Lo que realmente dirige tus decisiones
Los valores son las ideas que consideramos importantes: libertad, familia, estabilidad, aprendizaje, reconocimiento, servicio, salud, crecimiento.
Pero tener una lista de valores no significa conocerlos.
Puedes decir que la salud es una prioridad y nunca reservar tiempo para cuidarla.
Puedes afirmar que valoras a tu familia y aceptar compromisos que te mantienen siempre ausente.
Puedes decir que buscas libertad, pero tomar cada decisión pensando únicamente en la seguridad.
Tus valores reales no aparecen en lo que dices.
Aparecen en lo que proteges cuando tienes que elegir.
Por eso algunas decisiones nos resultan tan incómodas.
No estamos comparando dos opciones.
Estamos decidiendo qué parte de nosotros recibirá prioridad y qué parte tendrá que esperar.
No todos los valores pesan lo mismo
Una persona puede valorar al mismo tiempo:
La seguridad y la libertad.
La estabilidad y el crecimiento.
El éxito profesional y la presencia familiar.
El ingreso inmediato y la construcción de algo propio.
No existe necesariamente una contradicción.
La dificultad aparece cuando ambas cosas no caben al mismo tiempo y necesitamos decidir cuál pesa más en esta etapa de nuestra vida.
Porque el orden también puede cambiar.
Lo que necesitabas proteger hace diez años no tiene que ser lo mismo que necesitas proteger hoy.
La pregunta no es solamente:
¿Qué opción me conviene más?
También es:
¿Qué valor estoy eligiendo proteger con esta decisión?
HERRAMIENTA DE LA SEMANA · MÉTODO HARADA
Ordena tus valores
- 1.Escribe cinco valores que hoy sean importantes para ti. Por ejemplo: Familia. Libertad. Salud. Crecimiento. Seguridad. Contribución. Aprendizaje. Reconocimiento.
- 2.Ahora reduce la lista a tres.
- 3.Después ordénalos del primero al tercero.
- 4.No elijas los que suenan mejor. Elige aquellos que realmente quieres utilizar como guía para tus decisiones actuales.
- 5.Finalmente, revisa una decisión que tengas pendiente y pregúntate: ¿Qué valor protege cada opción? ¿Qué tendría que sacrificar? ¿Cuál de mis tres valores principales debería tener prioridad? ¿Mis acciones recientes reflejan ese orden?
Tal vez descubras que el problema no era falta de información.
Era falta de jerarquía.
Esta semana
Escríbeme a carlos@focusacademy.lat y dime qué valor ocupa hoy el primer lugar para ti.
Después observa si tus decisiones de esta semana realmente lo están protegiendo.
Porque cuando todo parece importante, terminamos eligiendo por urgencia, presión o miedo.
Cuando tus prioridades no están claras, cualquier oportunidad puede parecer el camino correcto.
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Carlos E. Barclay
Fundador de Focus Academy y coach certificado del Método Harada en México.
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Reflexiones semanales sobre desarrollo humano, disciplina y el Método Harada.
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